08. Mar 13. Sep. 2022

La Preponderancia de lo pequeño

Si toda la humanidad desapareciera el mundo se regeneraría al rico estado de equilibrio que existía hace diez mil años. Si los insectos desaparecieran, el medio ambiente colapsaría en el caos.

Edward O. Wilson

No se habla tanto de ellos, de la severa pérdida de las comunidades de insectos, de lo devastadora que es esta pérdida para la vitalidad de los ecosistemas y sus cadenas tróficas. Somos testigos ignorantes de la extinción masiva de una variedad de especies como consecuencia de las prácticas humanas enfocadas al crecimiento económico, la agricultura  industrial tóxica, la destrucción del hábitat en función del progreso.

Hoy miraremos el problema a través de la lente sistémica y empática que proponemos en T30, donde, haciendo uso de recursos tecnológicos y poéticos, les llamamos a reflexionar sobre la relación interespecie humano-insecto a través del análisis de algunos casos concretos.

Las piezas surgen de un proceso de trabajo colaborativo, el resultado de un afán de no solo atestiguar sino acompañar los problemas que se presentan. Con una serie de cuestionamientos puntuales a partir de observaciones y procesos empíricos, exploramos posibilidades por medio del artefacto, la imaginación y la ficción.

El nuestro es un proceso de trabajo simpoiético que permite intercambios desde diferentes modos, lenguajes y perspectivas, logrando como resultado un grupo de piezas que se interconectan, divergen y elaboran a partir de un punto inicial compartido.

Mediante el cambio de escalas nuestra percepción se aguza, se nos invita a pausar y mirar lo que no vemos, se nos permite escuchar las voces diminutas que normalmente pasarían desapercibidas, ser testigos de la conversación entre dos insectos, uno apreciado por la humanidad y uno repudiado por ella, para finalmente entender que en ambos casos la atención humana deriva en un efecto devastador sobre la especie.

La ficción especulativa es un recurso importante en esta exhibición, que imagina soluciones a tragedias reales, como la construcción de un puente hecho de micelio para reconectar el paso interrumpido a todas las pequeñas especies tras la construcción de un masivo distribuidor vial que no les consideró en su proyecto. La propuesta es un primer paso hacia la sanación de lo que es una enorme herida en la montaña y en los ciclos de vida y migración de la fauna que la habita.

Otra posibilidad es la de crear una experiencia inmersiva a través de un espacio de escucha que da paso a la contemplación, con el propósito de nutrir el imaginario a partir de la voz de un artrópodo.

Por último, una respuesta a la potencial desaparición de una especie. Las luciérnagas prácticamente extintas en nuestro entorno. La pieza propone una simulación de estos seres en cautiverio, lo que resulta en una evocación tan nostálgica como siniestra.

Como conclusión, buscamos que este proceso nos lleve a conversaciones sobre cómo habitar de manera más respetuosa, valorando todas las demás especies tanto como la humana.

Mientras tanto la vida pide con paciente urgencia ser cuidada.

 

Dossier de la exposición

 

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